MAURICIO VALLINA, MIEMBRO DEL JURADO

Mauricio Vallina, nacido en 1970, es un pianista concertista radicado en Europa. Tras graduarse con Diploma de Oro en La Habana, su ciudad natal, adquirió una sólida formación en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú —institución que lo ha incluido en su lista oficial de alumnos eminentes— y continuó su perfeccionamiento en el Real Conservatorio de Música de Madrid y en la Fundación Internacional de Piano de Como. La guía de maestros como Roberto Urbay, Henrietta Mirvis, Irina Plotnikova, Joaquín Soriano, Alicia de Larrocha, Dimitri Bashkirov, Fou Tsong, Zenaida Manfugás y Martha Argerich, entre otros, confiere una extraordinaria dimensión a su artistismo. Ha sido premiado en concursos nacionales e internacionales, entre ellos el José Iturbi de Valencia (1994) y el de Guernica (1996), además de premios especiales por la mejor interpretación de música cubana y española.

Su debut en el Tonhalle de Zúrich en 1998 marcó un importante paso en su proyección internacional. Desde entonces ha actuado en grandes festivales y escenarios de todo el mundo, tanto como solista con orquesta como en conciertos de música de cámara y recitales. Entre las salas que han sido testigos de su arte figuran la Salle Pleyel y la Salle Gaveau de París, el Musikverein de Viena, el Palais des Beaux-Arts y el Flagey de Bruselas, el Gewandhaus de Leipzig, el Tonhalle de Zúrich, el Teatro Colón de Buenos Aires, el Teatro Colón de Bogotá, y salas de conciertos en Taipei, Delhi, Bombay y otras ciudades de Europa, América, Asia y Australia. Muchas de estas actuaciones han sido transmitidas por la radio y la televisión de sus respectivos países.

Ha compartido escenario con importantes orquestas bajo la dirección de Christoph Eschenbach, Augustin Dumay, Alexander Vedernikov, Howard Griffiths y Pascal Rophé, entre otros. En música de cámara ha actuado junto a Misha Maisky, Renaud y Gautier Capuçon, Edgar Moreau, Lilya Zilberstein, Chucho Valdés y Gabriela Montero, entre otros destacados intérpretes. Aparece asimismo en los documentales Conversaciones nocturnas, de George Gachot, y Nelson Freire, producción brasileña de João Moreira Salles.

En 2001 grabó su primera producción discográfica con EMI Classics International, que recibió la nominación CHOC de la revista francesa Le Monde de la Musique y fue aclamada por la crítica internacional. Ese mismo año comenzó su colaboración en dúo con Martha Argerich, con quien se ha presentado en numerosos países a lo largo de los años. Algunas de estas actuaciones en vivo han sido comercializadas por EMI Classics International bajo el título Live from Lugano Festival 2006-2008-2010.

La interpretación de obras poco conocidas es parte esencial de sus programas, que abarcan desde Bach hasta la música contemporánea. Varias obras le han sido dedicadas, entre ellas el Primer Concierto para Piano y Orquesta del compositor colombiano Arturo Cuellar, estrenado en el Teatro Colón de Buenos Aires en 2001, y su Sonata en Mi bemol, estrenada en el Tonhalle de Zúrich en 2002. Entre sus actuaciones más destacadas figura su interpretación de las Variaciones sobre un tema de Paganini de Lutosławski en la apertura del Festival de Lugano de 2007, y su versión del Segundo Concierto de MacDowell con la Orquesta Filarmónica de Lieja en la apertura del Festival de las Américas de 2008, año en que fue elegido Estipendio del año del Festival de Piano del Ruhr. Vallina compone asimismo transcripciones con un estilo marcadamente personal.

Paralelamente a su carrera como concertista, imparte clases magistrales en prestigiosos conservatorios y universidades del mundo. Sus clases en el Conservatorio de Viena, el Liceo de Barcelona, el Mozarteum de La Habana y la Universidad Veracruzana, entre otros, han sido consideradas una revelación tanto por los estudiantes como por los colegas presentes. Participa también como miembro de jurado en concursos internacionales y se aventura en la creación de proyectos poco convencionales.

En 2013 y 2014 fue el único artista clásico invitado al Voll-Damm Festival de Jazz de Barcelona, donde Chucho Valdés presentó oficialmente su programa Cuba Clásica. En 2015 regresó a Cuba tras muchos años de ausencia con dos recitales que causaron gran entusiasmo en el público habanero, y la televisión cubana lo presentó como el pianista cubano con mayor carrera internacional de la actualidad. En 2016 participó en el Festival Internacional de Música de Cartagena y en la decimoquinta edición del Proyecto Martha Argerich del Festival de Lugano. En 2018 ofreció el recital de clausura del Festival de Juventudes Musicales de Sevilla y participó en la Gala de Clausura del primer Festival Martha Argerich de Hamburgo. En 2019 Martha Argerich lo nombró profesor honorario de su Fundación Arturo Benedetti Michelangeli, y desde 2020 es profesor titular de la cátedra de piano en la Escuela Superior de Música Forum Musikae.

A Mauricio Vallina se le considera uno de los pianistas más interesantes de su generación. Una profunda visión del drama musical, inconfundible ligereza, enorme poderío expresivo y una deslumbrante paleta de colores son algunos de los rasgos que la crítica especializada utiliza para definir su personalidad musical.